Hip Hop Revolución

Hace poco más de un año los panas de Area 23 se presentaron en el programa del presidente Hugo Chávez. Allí cantaron junto a otros temas "Civiles Patriotas", una canción en la que relatan con flow los días de 2002 cuando un golpe militar-empresarial intentó terminar con la Revolución Bolivariana. Presten atención a las rimas que dispara Franco al final del programa y la reacción del líder.


Leer articulo completo...
Las líneas de Chávez: África... África. Las líneas de Chávez


Por Hugo Chávez Frías:

Comienzan a pasar para nosotros los nubarrones plomizos que igual que los rebullones en la novela Doña Bárbara, presagiaban malas nuevas para nuestra Patria. Sopla viento, una, dos y tres veces, sopla para que se vayan lejos todas esas amenazas que nuestros pueblos no causaron. Pasan, pasan y si apenas nos rozaron casi ni los sentimos, gracias a las acertadas decisiones de ponernos un paso, dos pasos delante de este gran caos que aún azota a gran parte del mundo capitalista.

Para felicidad de nuestro pueblo y para desgracia de los muchos apátridas que esperaban llegar el momento para ver sucumbir a nuestra Revolución, y con ella a nuestra Patria, vamos con paso firme y decidido venciendo esta marejada que nos amenazaba. Es ésta la razón por la que he decidido, más que una simple y rutinaria reestructuración, dar una real y verdadera sacudida al edificio burocrático del Consejo de Ministros, y hacer nuestro, apoderarnos del espíritu bolivariano y socialista.

Se trata de convertirlo en un organismo con la mayor eficacia política y la más alta calidad revolucionaria.

"El problema de la Independencia no era el cambio de formas, sino el cambio de espíritu", decía Martí en su magnífica obra, Nuestra América (1881). Es, aquí y ahora, el mismo problema del socialismo como camino hacia nuestra definitiva Independencia. La dinámica institucional tiene que encarnar plenamente el cambio de espíritu que el pueblo ha hecho suyo.

Una y otra vez quiero enfatizarlo para que todos lo tengamos presente como la clave prodigiosa de nuestra revolución: el pueblo no es el músculo de una inteligencia que es ajena a él; el pueblo es músculo e inteligencia de la emancipación; es él quien le está dando cuerpo al socialismo. En esta sagrada misión su perpetuidad es indiscutible.

Recordemos al Simón Rodríguez de Sociedades Americanas de 1828: "El GOBIERNO es una función compuesta de TODAS las Funciones Sociales. La más complicada, la más delicada, la más laboriosa de que pueda encargarse un hombre. No puede desempeñarla SOLO, ni aquellos, a quienes confía una parte de sus cuidados, hallan en los negocios uno, que exija completamente su atención".

De modo que no es una pura y simple inercia lo que nos proponemos ahora reimpulsar, reestructurar y revitalizar. Se trata de fortalecer todo el andamiaje gubernamental para seguir enfrentando victoriosamente con toda nuestra artillería --del pensamiento, de las finanzas, de la economía, de lo social...-- los nuevos retos que se nos avecinan rumbo al cuarto semestre del 2009 y con miras al año 2010, para adentrarnos con paso firme y decidido a la era bicentenaria de nuestra Independencia, que como nunca comienza a ser una realidad en todos los sentidos.

"La suprema autoridad --pensaba Bolívar--debe ser perpetua; porque en los sistemas sin jerarquías se necesita, más que en otros, un punto fijo alrededor del cual giren los magistrados y los ciudadanos, los hombres y las cosas".

Y así como buscamos vías efectivas para la organización y la mejora de la gestión interna, puertas afuera buscamos cumplir, con similar intensidad, el mismo esfuerzo por contribuir en el enlazamiento del orden mundial multinuclear: se trata de acelerar los pasos, con la mayor firmeza posible, hacia la constitución de un mundo multipolar vinculado desde la horizontalidad de la soberanía de los pueblos; desde el respeto y la corresponsabilidad mutuas en la protección y en la producción pacífica. Un mundo despojado de todo lastre belicista: un mundo de dignidad.

La firmeza en las relaciones con el mundo africano, uno de los elementos constituyentes de nuestra esencia mestiza, nuestroamericana, caribeña; uno de nuestros pilares culturales. Más, mucho más tenemos por hacer viendo hacia nuestro continente hermano, la Madre África, que dirigiendo nuestra mirada hacia el universo occidental y capitalista.

Bueno es recordar las palabras del popularmente conocido como "el Che Guevara Negro", el gran líder de la revolución de Burkina Faso, Thomas Sankara. Sankara da en el centro de la diana de nuestro propósito dentro de este mundo que está en transición hacia la multipolaridad: "Preferimos buscar formas de organización mejor adaptadas a nuestra civilización, rechazando de manera abrupta y definitiva toda suerte de imposiciones externas, para crear condiciones dignas, a la altura de nuestras ambiciones.

Acabar con la supervivencia, aflojar las presiones, liberar nuestros campos de un inmovilismo medieval, democratizar nuestra sociedad, despertar los espíritus sobre un universo de responsabilidad colectiva, para atreverse a inventar el futuro. Reconstruir la administración cambiando la imagen del funcionario, sumergir nuestro ejército en el pueblo y recordarle sin cesar que sin formación patriótica, un militar es sólo un criminal en potencia. Ése es nuestro programa político".

Así se manifestaba este mártir de la Revolución africana y mundial en su memorable intervención ante la ONU el 4 de octubre de 1984.

Y ante esta perspectiva, nuestro Padre Libertador nos da una clave integradora: un elemento que hace comunidad cultural y por lo tanto con mayor potencial económico, político y social. Lo vemos claramente en este breve pasaje del Discurso de Angostura (1819): "La sangre de nuestros ciudadanos es diferente, mezclémosla para unirla...".

Bolívar nos conmina a recordar qué nos constituye, qué nos ha hecho hijos de Nuestra América: nos conmina a nunca olvidar que siendo en parte africanos, mestizos que somos, existe una alianza natural que debe robustecerse con decisión en el plano de la práctica. Nuestros problemas son comunes, las causas y sus raíces hacen comunión. Juntos liberamos este continente una vez, lo volveremos a hacer, ya lo estamos haciendo, y en el proceso los pueblos de la vasta África liberarán de nuevo, junto a nosotros, su tierra y su historia.

Porque si existe una manifestación que anticipe y anuncie la multipolaridad, no es otra que rescatar y salvaguardar nuestra identidad, nuestra historia, nuestro mundo: el mundo de los pobres. Éste es propósito central de la próxima cumbre África-América.

¡¡Patria, Socialismo o Muerte!! ¡¡Venceremos!!

Leer articulo completo...
Las líneas de Chávez: Desde Teherán (II)


Por Hugo Chávez Frías:

Seguramente la unión es la que nos falta para completar la obra de nuestra regeneración, continúa siendo la frase más acabada que expresa el sagrado propósito del pensamiento bolivariano: nuestro Libertador la escribió, un día como hoy, el 6 de septiembre de 1815, como respuesta de un Americano Meridional a un Caballero de Jamaica, Henry Cullen.

Este monumental documento conocido por la historia como La Carta de Jamaica expresa la utopía concreta más sublime y trascendente que se haya forjado en este lado del mundo: las bases materiales para la construcción y la creación de un Nuevo Mundo aparecen en estas páginas que parecen haber sido escritas ayer en la noche.

En verdad, la carta profética nos impulsa a reflexionar sobre la relación de nuestros pueblos con la utopía y, más aún, con la utopía concreta americana -que hoy adquiere su más nítida forma- a pesar de que todo parecía desmentirla en 1815.

No otra cosa entonces fue lo que nos impulsó en Bariloche: no otra cosa este volar impetuoso a tierras distantes en lo espacial pero cercanas y hermanadas en nuestros corazones por medio de este sentimiento Sur-Sur que nos embarga. Se trata de la conformación de un mundo multiplural y pluripolar que nos blinde ante las amenazas imperialistas.

Tal y como lo dije en Argelia, quiero reiterarlo: ante la nueva arremetida imperial y de sus movimientos de extrema derecha, golpista y vendepatria, que pretende frenar los cambios en nuestra América y en el mundo; ante esa agresión, la respuesta no es otra que acelerar los procesos de unión como lo estamos haciendo en nuestra región, a la vez que aseguramos los procesos de acercamiento e integración de los bloques geopolíticos.

Por estos caminos andamos porque la única amenaza real y verdadera para todos nosotros es la continuidad de la hegemonía del imperialismo yanqui.

El interés bien entendido de una República se circunscribe a la esfera de su conservación, prosperidad y gloria, decía Bolívar también en su carta profética de 1815. El desarrollo económico, el auge de las luces, la práctica cotidiana de la igualdad y, en consecuencia, de la libertad, son los elementos centrales de una República genuina en el marco del respeto y la defensa de todos al bien común y al bienestar colectivo.

La esfera de nuestra conservación, prosperidad y gloria para nada debe ser desemejante con la de otros pueblos, a conciencia plena de que no hay soluciones nacionales aisladas: ello es una simple ilusión ante el mar de problemas que agobia a la humanidad entera.

Seguramente la unión es la que nos falta para completar la obra de nuestra regeneración: ¿no es acaso este un principio extrapolable a la realidad de naciones hermanas a nuestra Patria más allá de nuestro continente, "allende los mares"para usar el lugar común? Esta es y ha sido una de nuestras premisas permanentes y con esta gira que mañana tocará suelo bielorruso la honramos y le damos un sentido práctico y consistente: la consolidación cada vez mayor de un mundo multipolar, de diplomacia "multivectorial" como en alguna oportunidad destacara Vladimir Putin, primer ministro de Rusia y amigo de Venezuela.

Hablamos de la construcción de un mundo en el que cada nación constituya un polo de soberanía y dignidad por el sólo hecho de ser una nación constituida por un pueblo que le da identidad y arraigo, un planeta cimentado en la solidaridad y en el intercambio justo. No soy economista, pero que me demuestren lo contrario con lo que pretendo decir: en un mundo cada vez más entrelazado de diversas maneras, cada vez más estrecho en sus relaciones y en las repercusiones que ofrecen las bondades y los conflictos, como bien lo demuestra la actual crisis financiera, en fin, en la casa común, como dijera el gran teólogo de la liberación Leonardo Boff, no existe razón consistente para que existan naciones sometidas a la pobreza.

No quiero pecar de ingenuo o de idealista con lo que acabo de decir, pero bien sabemos cuáles son las causas para que lo antes mencionado parezca una levedad y no una verdad indiscutible: ese ha sido el trabajo de la injerencia cultural, de los intereses transnacionales, de la preservación de la hegemonía dependiente de los Estados Unidos y de los cegados y envejecidos poderes occidentales: es preferible establecer una narrativa en torno a la imposibilidad de hacer justicia o de secuestrarla en nombre de la democracia, disminuyendo las potencialidades creadoras de todas las naciones, de sus pueblos.

Pretenden administrar valores fundamentales como democracia, justicia, igualdad y libertad para que otras interpretaciones, más en consonancia con el pueblo descalzo, no tengan cabida, no existan. Nos llaman subdesarrollados, atrasados, bárbaros y pare de contar y nos lo hacen saber a punta de barbarie, violencia, intervencionismo y guerras injustificadas. Y aquí caemos en un elemento de análisis central: ¿quién es el que realmente depende para su injustificada subsistencia de recursos, control territorial, muerte, hambre e ignorancia? ¿Quién llega a lo injustificable y deja en entredicho lo que afirmamos un párrafo más arriba? Que cada quien fabrique su propia respuesta.

Libia, Argelia, Siria, Bielorrusia, Rusia: países que van a contracorriente de la pauta yanqui integran a su modo, como nosotros, el "Eje del Mal": mote que transpira tufos de protestantismo reaccionario.

No es difícil de imaginar el porqué de tal calificación.

No olvidemos que el "Eje del Mal" fue una infeliz creación del también infeliz Ronald Reagan, patéticamente reciclada por el ex presidente Bush hijo: no pasa de ser un vulgar constructo mediático para ocultar y tergiversar políticas soberanas que conservan su propio rumbo, su camino a la dignidad.

Frente a tan estrecha etiqueta -reflejo de su propio accionar- recordemos al gran pensador revolucionario Tariq Alí, que nos honró al llamarnos -a Bolivia, a Venezuela, a Ecuador- el "Eje de la Esperanza", eje que, para usar las palabras del mismo Alí en entrevista realizada por Amy Goodman, "muestra que es posible despertar al mundo del sueño neoliberal en el que está sumergido y que los líderes de América Latina tienen una visión social que le ofrece al mundo una cierta esperanza en estos momentos". En pocas palabras, construimos en conjunto, en voz colectiva, no sólo un eje de esperanza, sino un eje de paz.

¡¡Venceremos!!

Leer articulo completo...